Desratizaciones

Para enfrentar un programa de desratización se utilizan tanto productos químicos como trampas. Unos y otros deben ser aplicados por personal debidamente preparado y siguiendo las normas de los fabricantes. Solo así se garantiza la eficacia y se evitan daños a personas y animales que no son el objetivo. Con respecto a los cebos exteriores, es importante usar solo raticidas autorizados para ese uso y en condiciones que marca el fabricante. Se localizarán en dispositivos específicos que garanticen la debida eficacia contra los roedores y protección, con objeto de evitar el acceso a los mismos de animales que no son el objetivo y de personas (niños), así como para proteger el rodenticida de las inclemencias meteorológicas.